San Lorenzo cayó 1-0 ante Huracán en el Ducó y dejó una imagen preocupante. Tras el clásico, Damián Ayude habló en conferencia de prensa y se lo notó molesto desde el arranque, tanto por el resultado como por algunas preguntas. El entrenador reconoció el dolor por la derrota y analizó el desarrollo del partido.
“Me preocupa no ganar, obviamente. Me duele, me molesta”, aseguró el técnico, visiblemente incómodo por una primera consulta que retrucó para pedirle al periodista que fuera directo al punto. ¿Qué le preguntó? Qué le preocupaba del equipo y el por qué de los continuos cambios en esquema y nombres, sobre todo en ataque.
“Tratamos de armar el equipo de la mejor manera para ganar. Dos se ganaron, dos se perdieron. Y cuando vemos que algo no funciona intentamos intervenir para que funcione”, sostuvo, terminando de responder ese cuestionamiento inicial.
Después, consultado si el clásico de barrio llegó rápido en el calendario, soltó: “Llegó pronto, sí. Es la cuarta fecha, no es una excusa. Son de los primeros partidos de varios chicos, que se están poniendo a punto, que se van conociendo con los compañeros, que no hicieron la pretemporada y van sumando minutos en cuanto su físico lo permite”.
También se refirió al rival y al desarrollo del encuentro: “Es un equipo muy físico y muy fuerte. Predispone el duelo constante y se sintió”. Y además, describió el partido como: “Muy friccionado, desprolijo, bastante feo para mirar”.
Y, claro, marcó el error que terminó en el gol de Huracán: “El gol es una distracción de un lateral, no puede suceder algo así. Ejecutan un buen centro y aprovechan esa parte física del delantero que sabíamos que lo iban a buscar”.
Sin autocrítica
Ante la consulta por una posible autocrítica, Ayude volvió a remarcar el dolor por la derrota, pero sin profundizar en el juego del equipo. “La autocrítica es el dolor de perder este partido. Nos molesta mucho, nos duele, sabemos lo que significa para nuestra gente”, expresó.
También respondió cuando le mencionaron que podría ser el peor Huracán de los últimos años: “No sé si es el peor, eso no puedo dar certeza. Es un equipo bien trabajado, es fuerte de lo físico, que incorporó gente importante. Más allá de eso, la molestia de perder es la misma”.
