Tras el triunfo de San Lorenzo ante Central Córdoba en el Nuevo Gasómetro, Damián Ayude fue consultado por el temperamento de Alexis Cuello, uno de los jugadores más intensos del plantel y protagonista de varios cruces durante el partido. Lejos de marcarle límites públicos, el entrenador eligió respaldarlo y puso en valor su perfil competitivo.
La banca de Ayude y el respaldo al temperamento
Consultado sobre si trabaja el aspecto emocional con el delantero, Ayude explicó: “No solo con Ale sino con todos los futbolistas intentamos dar una mano en la faceta que necesiten”, dejando en claro que el acompañamiento forma parte del día a día del grupo.
Luego fue todavía más contundente al describir al atacante: “Alexis es eso: coraje, corazón, fuego, ir, pelear… es su ADN y hay cosas que son difíciles de modificar”, destacó el entrenador, señalando las virtudes que Cuello le aporta al equipo.
Y cerró con una frase fuerte que resume su postura: “Lo queremos así como es, obviamente con los cuidados que tiene que tener en cuanto a su temperamento. Pero prefiero tenerlo siempre encendido y en cancha antes que no esté o que esté apagado”.
Cuello, el jugador más determinante de San Lorenzo
Más allá de su carácter dentro del campo, sus actuaciones y sus números respaldan el impacto de Cuello en este arranque de campeonato. El delantero lleva dos goles y dos asistencias, participando de manera directa en jugadas que terminaron siendo decisivas para el equipo.
Ante Gimnasia de Mendoza asistió a Diego Herazo para el gol del triunfo, mientras que frente a Central Córdoba volvió a ser determinante al dejar en el camino a su marcador y mandar el pase atrás para que Gregorio Rodríguez marque el 1-0 definitivo.
En total, Cuello fue protagonista directo en acciones que significaron los seis puntos que tiene San Lorenzo en el Apertura, consolidándose, sin lugar a dudas, como el futbolista más influyente del Ciclón en lo que va del año.
Clave en la remontada futbolística y anímica
Más allá de la amarilla recibida tras el cierre del primer tiempo y de algunos roces con rivales, Cuello volvió a asumir el protagonismo en el complemento. Además de la asistencia, estuvo cerca de ampliar la ventaja con un remate cruzado que pasó muy cerca del palo.
Con su energía, su entrega y su incidencia en el área rival, el delantero se transformó en una de las banderas del equipo de Ayude, que llega entonado al clásico de barrio ante Huracán, con dos triunfos consecutivos y un plantel que empieza a mostrar señales de crecimiento.
