San Lorenzo encendió una señal de alerta a una semana del clásico de barrio contra Huracán. Jhohan Romaña no salió a jugar el segundo tiempo en la victoria 1-0 ante Central Córdoba y su situación genera preocupación en el cuerpo técnico encabezado por Damián Ayude.
El gesto que preocupó a todos
El defensor colombiano terminó el primer tiempo con visibles gestos de dolor y tomándose la parte posterior de la pierna izquierda. Si bien había mostrado firmeza en la marca, también tuvo algunas complicaciones en la salida, incluida una acción que debió corregir él mismo y en la que parece haberse lesionado sobre el cierre de los primeros 45 minutos.
Tras esa jugada, inmediatamente miró hacia el banco, hizo el gesto característico de tirón en el músculo y no regresó para disputar el complemento.
En principio, dentro del club hay sospecha de un posible desgarro, lo que no solo lo dejaría automáticamente afuera del partido del próximo domingo en Parque Patricios sino también varios compromisos posteriores del Torneo Apertura dependiendo los tiempos de recuperación.
Luego del partido, Damián Ayude confirmó que el jugador será evaluado en las próximas horas y pidió cautela con el diagnóstico: “Hay que esperar para hacerle los estudios. Todavía tiene muy inflamada la zona y veremos qué es lo que tiene”, explicó en conferencia de prensa.
Cómo rearmó la defensa San Lorenzo y las opciones de cara al clásico
Ante la salida del colombiano, el DT movió piezas. Ezequiel Herrera pasó del lateral derecho a la zaga central, mientras que Fabricio López ingresó para ocupar el sector derecho de la defensa.
Es una variante que Ayude ya había probado durante la pretemporada y que aparece como la primera alternativa en caso de que Romaña no llegue en condiciones al partido del domingo.
Otra carta que sigue de cerca el cuerpo técnico es Guzmán Corujo. El defensor uruguayo no fue convocado ante Central Córdoba, pero continúa con su puesta a punto física y podría meterse en la consideración si evoluciona favorablemente.
La buena noticia para San Lorenzo es que ahora tendrá una semana completa de trabajo, algo que no venía ocurriendo por la seguidilla de partidos. Mientras tanto, en Boedo esperan los estudios médicos y cruzan los dedos para recuperar a uno de los pilares de la defensa.
