El amistoso entre San Lorenzo y Cerro Porteño quedó marcado por una situación insólita a los siete minutos, cuando Alexis Cuello y Matías Pérez fueron expulsados tras un cruce en la mitad de la cancha. A partir de ese momento, el partido se desnaturalizó y ambos equipos quedaron con 10 jugadores. El encuentro, finalmente, terminó 0-0.
El partido cambió desde el arranque
El partido comenzó a descontrolarse en el inicio. El árbitro uruguayo Javier Ceres expulsó a Cuello y Pérez, de Cerro Porteño, en jugada se originó en una falta en la mitad de la cancha, donde ambos jugadores se trenzaron. El delantero azulgrana reaccionó con un pelotazo y un cabezazo, y el defensor respondió agarrándole el cuello. Todo sucedió cerca del árbitro, quien no dudó y los mandó a los vestuarios.
Tras esa expulsión temprana, ambos equipos tuvieron que rearmarse, y el juego perdió ritmo. Cerro Porteño dominó más la pelota, pero sin profundidad y sin generar peligro real en el arco de Orlando Gilli, salvo un tiro libre de Iturbe que el arquero controló en dos tiempos.
San Lorenzo, con el paso de los minutos, se acomodó y generó alguna chance aislada. La más clara fue una jugada ensayada: tiro libre frontal, Ceruti se la dio a Tripichio, quien mandó el centro, Romaña ganó de cabeza y la pelota se metía, pero Alexis Martin Arias la mandó al córner con una gran intervención.
San Lorenzo fue mejor, pero no pudo quebrar el empate
En el inicio del segundo tiempo, San Lorenzo se mostró más activo y fue superior en los primeros minutos. El juvenil Teo Rodríguez Pagano volvió a destacarse, después de haber tenido una buena actuación en el partido contra Cúcuta Deportivo, y parece haberse ganado un lugar en el once titular.
El lateral izquierdo tuvo la primera situación clara tras una jugada de coraje: trabó con un defensor paraguayo, remató y Martín Arias la tapó abajo. El rebote quedó en Facundo Gulli, pero su remate se fue por encima del travesaño. Más tarde, el juvenil volvió a ser protagonista con un pase gol hacia Herazo, pero el colombiano definió muy encima del arquero, que le tapó dos remates seguidos para evitar el primero.
Con el correr del tiempo, Cerro Porteño fue equilibrando las acciones y también exigió a Gill. El arquero azulgrana respondió bien en dos situaciones importantes: primero ante un remate de Iturbe, y luego con una volada al ángulo tras un disparo de media distancia de Morel.
En los últimos minutos, el desgaste físico se sintió en ambos equipos y el partido se apagó. El resultado final fue 0-0, en un encuentro que terminó siendo una prueba limitada por la expulsión temprana y el desgaste físico. Lo importante, claro, arranca el próximo viernes contra Lanús…
