En medio de un mercado de pases cargado de rumores y negociaciones abiertas por Johan Romaña, Elías Báez y Alexis Cuello, en San Lorenzo apareció en los últimos días un nuevo foco de atención: la posible salida de Nicolás Tripichio.
El volante de 30 años fue vinculado con Talleres de Córdoba, desde donde aseguraban que estaban dispuestos a avanzar con una oferta formal por el mediocampista del Ciclón. Esa propuesta finalmente llegó, pero estuvo muy lejos de las cifras que se manejaban y fue rechazada de plano por el club.
Una propuesta irrisoria
Durante la semana se había hablado de una posible negociación cercana al millón y medio de dólares por el 80% del pase, porcentaje que pertenece a San Lorenzo (el 20% restante es de Defensa y Justicia). Sin embargo, la oferta que recibió el club rondó apenas los 800 mil dólares, según informó Pablo Lafourcade.
En Boedo no hubo demasiado análisis: la propuesta fue considerada irrisoria y no abrió ningún tipo de negociación. En esos valores, San Lorenzo no está dispuesto ni siquiera a sentarse a conversar.
Titular indiscutido y pieza clave para Ayude
Más allá del monto ofrecido, la negativa también tiene que ver con lo futbolístico. Damián Ayude considera a Tripichio una pieza clave, tanto dentro del once inicial como en el funcionamiento del grupo y el vestuario.
Desde su llegada desde Defensa y Justicia a mediados de 2024 —transferencia que se cerró en torno a los 600 mil dólares— el volante se convirtió rápidamente en un jugador central del equipo. Salvo el período en el que estuvo fuera por una fractura del cúbito derecho, siempre fue titular.
En total, Tripicchio acumula 45 partidos oficiales, con dos goles y una asistencia, y hoy es uno de los futbolistas con mayor regularidad del plantel.
Plan de continuidad y mejora contractual
Lejos de pensar en una salida, en Boedo existe un plan concreto. El mediocampista tiene contrato vigente hasta diciembre de 2027, pero la intención de la dirigencia transitoria es mejorarle el contrato y extender su vínculo, como reconocimiento a su lugar dentro del proyecto y blindarlo ante futuros intereses.
Por ahora, la postura es clara: Tripichio no se vende, y mucho menos por cifras que el club considera muy por debajo de su valor real.
