Jhohan Romaña volvió a quedar en el centro de la escena en San Lorenzo, esta vez no por una oferta formal sino por un mensaje que encendió el ruido interno. En medio de los rumores de su posible salida a River, las ofertas rechazadas y su continuidad momentánea en el plantel que dirige Damián Ayude, el defensor colombiano publicó una frase que no pasó desapercibida.
El zaguero, que se reintegró a la pretemporada del plantel profesional en La Plata tras faltar el primer día, utilizó sus redes sociales para compartir un mensaje con una fuerte carga simbólica, justo cuando su futuro sigue sin resolverse.
El posteo que generó ruido
Este domingo por la tarde, en medio del día de descanso de los futbolistas, Romaña reposteó una imagen en sus historias de Instagram con una frase contundente: “Tuvieron que hablar mal de mí para quedar bien con otros”.
La publicación fue acompañada por dos corazones azulgranas, azules y rojos, un detalle que rápidamente fue interpretado como una referencia directa a San Lorenzo, aunque el jugador no mencionó a ningún destinatario.
¿A quién apunta el mensaje?
En los últimos días, el único dirigente que habló de su situación en varias oportunidades fue Sergio Costantino. Y el presidente de la Comisión Directiva Transitoria dejó entrever que existe un desgaste del jugador con el club y deslizó la idea de que tiene intenciones de marcharse. Al parecer, desde el entorno del futbolista, ese discurso no cayó bien. Por eso la réplica.
El tire y afloje con River
En lo estrictamente contractual, sigue estancado. La última oferta de River fue de 2,6 millones de dólares por el 50% del pase, mientras que San Lorenzo exige 5.000.000 por el 80% de la ficha. La distancia entre las partes es importante y, por ahora, no hubo avances concretos, aunque se trata de una negociación que lleva varios días activa.
Un dato no menor es que San Lorenzo viaja este martes a Uruguay para disputar los amistosos de la Serie Río de la Plata, y en el club nadie garantiza que Romaña sea parte de la delegación.
La sensación es que la situación debe resolverse en el corto plazo: o se concreta su salida a Núñez, o el defensor continúa en Boedo, aunque con un vínculo que hoy aparece desgastado.
Promesas incumplidas y un conflicto de fondo
Más allá de lo económico, el trasfondo del conflicto incluye promesas de venta incumplidas en mercados anteriores, durante la gestión de Marcelo Moretti. En su momento, Romaña hasta reclamó deudas salariales, algo que Costantino aseguró que ya está regularizado en todo el plantel. Con la nueva conducción, el escenario cambió, pero el malestar persiste.
Por ahora, Romaña seguirá entrenando con San Lorenzo, pero su futuro continúa siendo una incógnita que podría definirse en cuestión de días.
