En medio de un mercado de pases marcado por posibles salidas importantes —como los casos de Jhohan Romaña, Elías Báez, Tripichio y Cuello—, San Lorenzo también empieza a mirar hacia adelante y analiza alternativas para reforzar el plantel sin desmantelarlo.
Ese es uno de los pedidos centrales de Damián Ayude, que pretende sostener una base competitiva y sumar variantes de cara a un semestre exigente, con triple competencia: Torneo Apertura, Copa Argentina y, sobre todo, Copa Sudamericana, el gran objetivo deportivo del año.
Pablo Galdames, una alternativa concreta para el mediocampo
Uno de los nombres que tomó fuerza en las últimas horas es el de Pablo Galdames, mediocampista chileno de 29 años, actualmente en Independiente y con pasado en Vélez, Cremonese y Génova de Italia, y Vasco Da Gama. El propio Sergio Costantino reconoció públicamente que es “una de las alternativas” que analiza San Lorenzo.
Galdames, que jugó 33 partidos oficiales el último año (4 goles) y mayormente como jugador de recambio, no será tenido en cuenta en Avellaneda, que necesita liberar un cupo de extranjero y ya busca variantes en su puesto. En ese contexto, su salida aparece como una posibilidad concreta.
No es un interés nuevo: San Lorenzo ya había estado cerca de incorporarlo a mediados de 2024, cuando el volante jugaba en Vasco. Ahora, el escenario parece más favorable. Su contrato con el Rojo vence en diciembre de 2026, aunque no se descarta una rescisión anticipada si el club decide liberarlo.
Juan Sforza, otro nombre en carpeta

Otro futbolista que aparece en el radar, aunque sin confirmación oficial, es Juan Sforza. El mediocampista de 23 años, ex Newell’s, pertenece a Vasco da Gama. Fue incorporado por el club brasileño durante el ciclo de Ramón Díaz, pero perdió continuidad tras su salida y en el último semestre fue cedido a Juventude, donde disputó apenas ocho partidos.
Sforza regresó ahora al equipo de Río de Janeiro y su futuro está en evaluación. En ese contexto, El Ciclón lo sigue como una opción a préstamo, pensando en otra variante para afrontar los compromisos del semestre.
El condicionante clave: las inhibiciones
Antes de avanzar formalmente, San Lorenzo sabe que tiene una traba estructural: 14 inhibiciones vigentes en FIFA, producto de deudas con ex jugadores y clubes, que en conjunto superan los 3 millones de dólares.
Si la dirigencia pretende cumplirle a Ayude e incorporar en este mercado, el paso previo e indispensable para empezar a reforzarse en serio será levantar ese monto o acordar nuevos planes de pago con los acreedores.
