San Lorenzo avanza con su pretemporada, pero no todos los futbolistas forman parte del mismo plan. Mientras el plantel principal trabaja bajo las órdenes de Damián Ayude, hay un grupo de jugadores que regresaron de sus préstamos y no están en consideración. Entre ellos aparece Diego Calcaterra, uno de los nombres que no será tenido en cuenta y que podría emigrar en los próximos días.
El defensor de 24 años volvió recientemente tras su paso por Deportivo Cúcuta, donde tuvo una muy buena temporada en la Segunda División de Colombia. Allí disputó 25 partidos, fue titular en 20 y convirtió un gol, siendo parte del equipo que logró el ascenso a Primera. Un rendimiento que no pasó desapercibido… sobre todo para su ex club.
Cúcuta lo quiere de vuelta
El buen nivel mostrado en Colombia reactivó el interés del Deportivo Cúcuta, que ya inició gestiones para volver a contar con Calcaterra. Las charlas están en marcha y en Boedo saben que el futbolista no entra en la consideración del cuerpo técnico, por lo que la salida es una posibilidad concreta.
Calcaterra tiene contrato con San Lorenzo hasta fines de 2026, un dato clave a la hora de negociar. En el club buscan obtener algún rédito económico por un jugador que prácticamente no logró continuidad con la camiseta azulgrana.
Un paso breve por Boedo

Calcaterra llegó a San Lorenzo a mediados de 2022, libre desde Newell’s, pero su ciclo en Primera fue corto y con poca participación: debutó recién en la última fecha del torneo de ese año y durante el primer semestre de 2023 apenas disputó cuatro partidos, antes de salir a préstamo en julio de 2023.
Primero fue cedido a Sarmiento de Junín, donde tuvo un rendimiento aceptable y sumó rodaje durante todo el 2024. Al regresar, parecía tener una nueva oportunidad, pero Miguel Ángel Russo no lo consideró, y el volante volvió a armar las valijas, esta vez rumbo a Colombia.
Un futuro lejos del Ciclón
Hoy, con Ayude al frente del equipo y un plantel en plena reconfiguración, el panorama de Calcaterra está claro: no entra en los planes y su futuro estaría nuevamente en el exterior. Cúcuta aparece como el destino más firme para continuar una carrera que, lejos de Boedo, encontró continuidad y protagonismo.
En San Lorenzo, mientras tanto, siguen moviéndose piezas. Y Calcaterra parece ser una de las primeras en salir del tablero.
