Temor en San Lorenzo por una nueva inhibición que complique el mercado: sería la número 15

Sergio Costantino, presidente transitorio de San Lorenzo

Mientras San Lorenzo intenta reordenarse institucionalmente y avanzar en el mercado de pases, en el club volvió a encenderse una alarma: existe un fuerte temor a que llegue una nueva inhibición de FIFA, la número 15, que podría complicar todavía más la planificación deportiva de Damián Ayude.

La preocupación está vinculada a una deuda pendiente con Nicolás Hernández, defensor colombiano que pasó por el club a comienzos de 2024 y cuyo conflicto económico aún no fue resuelto.

El caso Nicolás Hernández y una deuda que sigue abierta

carnicero hernández
Nicolás Hernández ya reclamó ante la FIFA.

El Carnicero llegó a San Lorenzo a principios de 2024, tuvo un paso breve por el club y terminó rescindido de común acuerdo. En ese acuerdo, tal como informamos en julio en Vamos Ciclón, se estableció un plan de pagos cercano a los 800 mil dólares, del cual solo se abonó la primera cuota.

Ante el incumplimiento del resto del plan, el defensor colombiano acudió a FIFA en mayo, reclamando el monto adeudado. Si bien en el mercado anterior existía expectativa de que la inhibición pudiera caer, finalmente no ocurrió. Sin embargo, según informó Pablo Lafourcade, el temor reaparece ahora.

Si la sanción se confirma, San Lorenzo pasaría a tener 15 inhibiciones activas, una cifra que agrava aún más un escenario ya delicado.

Un mercado condicionado por las inhibiciones

Actualmente, San Lorenzo arrastra 14 inhibiciones en FIFA, con deudas que rondan algo más de 3 millones de dólares. La posible sanción por el caso Hernández elevaría ese monto cerca de los 4.000.000, obligando al club a pagar o renegociar con múltiples acreedores.

Entre los reclamos vigentes figuran deudas por derechos de formación a varios clubes, reclamos del Pachuca de México por el pase de Adam Bareiro y de Austin FC de la MLS por Jhohan Romaña, y los casos del Torito Rodríguez y Cristian Zapata, quienes acordaron un plan de pagos y siempre se incumplieron.

Todo este contexto limita severamente la posibilidad de incorporar refuerzos, algo clave para Ayude de cara a una temporada con triple competencia.

Los antecedentes recientes que generan desconfianza

En el último mercado, cuando Marcelo Moretti estaba con licencia y Julio Lopardo asumió de forma interina, la dirigencia optó por no levantar inhibiciones, argumentando que esos fondos se destinarían al funcionamiento diario del club.

Sin embargo, esa estrategia no dio resultados: hubo atrasos salariales, reclamos internos y hasta días de paro del plantel, lo que dejó una fuerte sensación de desorden financiero.

Una promesa que quedó marcada

En medio de este panorama, el vocal Jonathan Lirossi, integrante de la Comisión Directiva transitoria, realizó una declaración que sorprendió a muchos. Aseguró públicamente que: “Para el 11 o 12 de enero, las inhibiciones van a estar levantadas”.

La frase generó impacto no solo por el plazo fijado, sino también porque no provino de la cúpula dirigencial, como Sergio Costantino u otras figuras centrales. Ahora, esa promesa quedó bajo la lupa.

Ayude espera respuestas para planificar

Mientras tanto, Damián Ayude observa con atención. El entrenador necesita certezas para definir refuerzos, retener jugadores y planificar una temporada exigente. Cada nueva inhibición es un obstáculo más en un mercado que ya se mueve con muchas limitaciones.

El caso Hernández aparece así como una amenaza latente que podría profundizar aún más la crisis económica y deportiva del club.