San Lorenzo aprobó el balance correspondiente al período comprendido entre el 1 de julio de 2023 y el 30 de junio de 2024, un documento que ya se encontraba fuera de término y que generó fuertes cuestionamientos desde distintos sectores políticos del club.
El balance fue aprobado en Asamblea de Socios con 27 votos afirmativos, 19 negativos y una abstención, en una decisión que se dio en medio de críticas por el contenido del documento y por las posturas que adoptaron distintos dirigentes.
Este balance abarca el último tramo de la gestión encabezada por Horacio Arreceygor y el primer semestre del mandato de Marcelo Moretti al frente del club.
Desde el oficialismo se argumentó que la aprobación del documento era necesaria para cumplir con los requisitos de Conmebol, ya que San Lorenzo disputará la Copa Sudamericana 2026 y necesita tener sus estados contables aprobados para participar en competencias internacionales.
La oposición habló de un balance “impresentable”
Uno de los primeros en reaccionar fue Marcelo Culotta, referente de la agrupación Orden y Progreso Sanlorencista, quien cuestionó duramente el documento aprobado. “La asamblea de socios de San Lorenzo votó afirmativamente un balance 2023/2024 impresentable, con salvedades e inconsistencias. La aprobación es un escándalo político”, expresó.
Además, aseguró que el dictamen de su agrupación fue negativo y denunció la falta de documentación respaldatoria por más de 3 millones de dólares.
Culotta también apuntó contra el oficialismo transitorio y señaló un cambio de postura respecto de meses anteriores, ya que según sostuvo, en diciembre de 2024 no avalaban ese balance.
Las observaciones de la Comisión Fiscalizadora
El informe de la Comisión Fiscalizadora expuso varios puntos críticos sobre los estados contables del club:
- Aumento del pasivo total en un 27% respecto al ejercicio anterior.
- Deuda con la empresa estadounidense IRQ LLC sin documentación respaldatoria suficiente.
- Reconocimiento de deudas con exdirectivos por cerca de 1,5 millones de dólares, sin constancia de tratamiento en los órganos del club.
- Incremento significativo en el gasto del fútbol profesional, que superó el doble respecto al período anterior.
- Eliminación del tope en el tipo de cambio aplicado a los mutuos, con impacto en el saldo de la deuda.
- Dificultades para acceder a información clave durante el análisis, lo que fue catalogado como información poco confiable.
Tras enumerar estas observaciones, el dictamen de la Comisión Fiscalizadora fue negativo.
La aprobación del balance vuelve a encender la discusión política en el club, en un contexto delicado y con elecciones programadas para el 30 de mayo.

