San Lorenzo avanza en una negociación clave para evitar un nuevo conflicto judicial de alto impacto institucional. Sergio Costantino, presidente de la Comisión Directiva transitoria, confirmó que el club mantiene conversaciones formales con el Fondo Suizo, uno de los acreedores más importantes que arrastra la entidad desde hace varios años.
“Ayer tuvimos una reunión con la gente del fondo. Quedaron en analizar una propuesta que les hicimos”, reveló Constantino en declaraciones con San Lorenzo Primero. El objetivo central es desactivar el pedido de quiebra presentado por el Fondo Suizo y establecer un plan de pagos que le permita a la institución ordenar una deuda histórica.
El conflicto se originó en 2020, cuando el club tomó un préstamo cercano a los 2,5 millones de dólares, operación que estuvo vinculada al pase de Adolfo Gaich al exterior. Con el correr del tiempo y los incumplimientos, el Fondo Suizo avanzó judicialmente y elevó el monto prácticamente el doble, transformándose en una de las principales amenazas financieras para el club.
Desde la actual conducción aseguran que la intención es cerrar un acuerdo antes de que el proceso judicial avance, algo que podría generar consecuencias deportivas e institucionales todavía más graves. Por estas horas, San Lorenzo aguarda una respuesta formal del Fondo Suizo a la propuesta presentada.
El reclamo de Alan Poch, otro frente abierto
Además del Fondo Suizo, Costantino confirmó que el club también trabaja para resolver la situación con Alan Poch, representante de los hermanos Bruno y Mauro Pittón, quien inició un reclamo por una deuda de 175 mil dólares por falta de pago en la transferencia de los futbolistas que llegaron desde Unión a mediados de 2019.
Si bien se trata de un monto menor en comparación al Fondo Suizo, desde el club reconocen que ambos pedidos de quiebra deben resolverse para evitar nuevos escenarios críticos. En ese sentido, la prioridad absoluta sigue siendo el acuerdo con el Fondo Suizo, mientras que el caso Poch aparece como el siguiente paso a cerrar.
En medio de un contexto económico delicado y con el mercado de pases condicionado, San Lorenzo intenta ganar tiempo y estabilidad para encarar el 2026 sin nuevos sobresaltos judiciales.

