La derrota frente a Huracán en Parque Patricios volvió a encender una alarma que ya venía sonando en Boedo. Damián Ayude lleva cinco clásicos dirigidos en San Lorenzo y todavía no pudo ganar ninguno, una racha que se suma a la preocupante estadística general del club, que solo ganó uno de los últimos 22 derbis disputados.
El ciclo del actual entrenador comenzó en un contexto adverso, con un plantel corto y sin refuerzos por las inhibiciones. Sin embargo, con el paso de los meses, la falta de triunfos en partidos grandes se transformó en una deuda que aún no pudo saldar.
Cinco clásicos, sin victorias y un solo gol a favor
El primer clásico de Ayude fue nada menos que ante River en el Monumental. En el arranque de su ciclo, San Lorenzo empató 0 a 0 y dejó una imagen aceptable, teniendo en cuenta las limitaciones del plantel.
Luego llegó el clásico ante Huracán en el Nuevo Gasómetro, también con empate sin goles, en un partido cerrado y sin demasiadas situaciones. El tercer cruce fue ante Racing en Avellaneda. Allí, San Lorenzo cayó por 2 a 0, en una de las derrotas más claras del ciclo.
Después visitó a Independiente y rescató un empate 1 a 1 en el Libertadores de América. Ese día, Facundo Gulli marcó el único gol del equipo en los clásicos de la era Ayude.
El último antecedente es la caída 1 a 0 frente a Huracán en el Ducó del fin de semana, un partido que dejó preocupación por el rendimiento y la actitud del equipo.
Un problema que no empezó ahora
La racha negativa en los clásicos no es exclusiva de este ciclo. San Lorenzo ganó solo uno de los últimos 22 derbis, una tendencia que se arrastra desde hace varias temporadas y que apenas tuvo una excepción durante el paso de Ruben Darío Insua.
Sin embargo, en el actual proceso, el problema sigue sin resolverse: cinco clásicos, sin triunfos y con apenas un gol convertido. Una estadística que explica buena parte del malestar de los hinchas y que se transformó en uno de los principales desafíos para el entrenador.
