San Lorenzo atraviesa uno de los momentos económicos más delicados de los últimos años, y este jueves quedó reflejado con crudeza en la conferencia de prensa que brindó Sergio Costantino, donde además exponer el estado real del club, dio a conocer se pagaron todas las inhibiciones que tenía en FIFA.
Ya en los últimos días fueron desapareciendo de manera progresiva del sitio oficial y ahora resta una por cerrarse. “San Lorenzo no tenía cuentas bancarias. Estábamos fuera del sistema financiero. Desbloqueamos las cuentas y encontramos un club con 12 millones de pesos“, arrancó, hablando de las dificultades con las que se encontró en el momento de asumir.
Y siguió: “Desde septiembre no se pagó nada. Deuda en los deportes, empleados, cheques rechazados y pendientes. Deuda del plantel profesional y 4 pedidos de quiebra por más de 5 millones de dólares, con inhibiciones…
Más de tres millones de dólares
Según detalló el propio Constantino, San Lorenzo desembolsó 3.084.000 dólares, más multas incluidas, para levantar una larga lista de inhibiciones vinculadas con ex futbolistas y equipos que vienen reclamando, ya sea que se les pague por el pase de un jugador o mecanismos de solidaridad.
Entre las inhibiciones se encuentran cuatro de Diego Herazo (derechos de formación), reclamos de Rafael Pérez, Cristian Zapata, Adam Bareiro (Monterrey), Oscar Romero, Torito Rodríguez y dos de Jhohan Romaña (Austin de la MLS), entre otras, que fueron resolviéndose una por una para destrabar la situación institucional.
El caso Donato Larrosa, el más grave
Sin embargo, el punto más sensible y polémico de la conferencia fue el caso de Donato Larrosa, un futbolista uruguayo de 23 años que llegó al Ciclón durante la gestión Moretti y que nunca llegó a jugar ni un solo minuto, ni siquiera en Reserva.
“Nunca jugó en San Lorenzo, ni siquiera un minuto en Tercera, y tuvimos que pagar casi 270 mil dólares”, señaló Costantino como el ejemplo más claro del desorden económico heredado.
¿De dónde salió la plata?
“Se hicieron aportes de socios, no son inversores. Hay socios genuinos que colaboraron y hay que devolverles la plata y esa será nuestra responsabilidad. No está bueno pedir porque significa no hacer las cosas bien. Hay que bajar el déficit operativo de 700 millones de pesos mensual”, declaró Costantino.
Una vez que el sistema quede en cero, San Lorenzo finalmente quedará habilitado para presentar a sus incorporaciones: Mauricio Cardillo, Gregorio Rodríguez y Mathias De Ritis, a la espera que se cierre lo de Gonzalo Abrego.
Aunque el levantamiento total de las inhibiciones representa un alivio inmediato para el día a día futbolístico, desde Boedo dejaron en claro que la crisis no está resuelta, y que el esfuerzo realizado sirve únicamente para empezar a ordenar un escenario extremadamente complicado.
San Lorenzo respira, pero la herencia pesa. Y mucho.
