Volvieron tras el conflicto: dos casos sensibles que San Lorenzo intenta destrabar

San Lorenzo volvió a los entrenamientos en la Ciudad Deportiva

En el regreso de San Lorenzo a los entrenamientos no solo hubo novedades con los futbolistas que retornaron de sus préstamos. También volvieron a trabajar dos jugadores que estaban en conflicto con el club por deudas salariales y que, hasta ahora, no se habían presentado tras el receso.

Se trata de Facundo Altamirano y Diego Herazo, quienes habían intimado a la institución en las últimas semanas por montos adeudados y mantenían su situación contractual en revisión.

Deudas arrastradas y un conflicto abierto

En el caso de Altamirano, la deuda viene desde 2023, prácticamente desde su llegada a San Lorenzo tras ser comprado a Banfield. El arquero acumuló pagos pendientes durante gran parte de su ciclo y fue uno de los jugadores que decidió intimar formalmente al club ante la falta de respuestas.

La situación de Diego Herazo es similar. El defensor colombiano arrastra deudas desde 2024, año en el que arribó al club proveniente de Deportes Tolima, y también avanzó con una intimación ante el incumplimiento económico.

Por ahora, el conflicto de fondo no está resuelto, aunque ambas partes coincidieron en bajar tensiones y abrir una instancia de diálogo.

Buena predisposición y una promesa dirigencial

Más allá de la falta de una solución inmediata, los dos futbolistas mostraron buena predisposición para volver a entrenarse y mantener conversaciones tanto con la dirigencia.

Desde el club, les prometieron intentar resolver la situación en el corto plazo, motivo por el cual decidieron presentarse en la Ciudad Deportiva y sumarse nuevamente a las prácticas junto al resto del plantel.

Un escenario delicado para San Lorenzo

El tema no es menor. Si el conflicto económico no se soluciona, cualquiera de los dos futbolistas podría solicitar la libertad de acción por falta de pago, lo que significaría una pérdida importante para San Lorenzo.

El club invirtió cifras altas en ambos casos: cerca de 1,8 millones de dólares por Altamirano y alrededor de un millón por Diego Herazo, montos que hoy quedan en riesgo si no se llega a un acuerdo.

Por lo pronto, seguirán entrenándose con el plantel profesional, mientras se intenta destrabar una situación que será clave para definir si continúan en el San Lorenzo 2026 o terminan buscando otro destino.